Friday, May 09, 2008

Mi hermanito y el piercing

ayer hablé con mi hermanito.

Le hablé de no estar hasta tarde en la calle.

Me veía a los ojos pero no decía nada. Movía la cabeza de un lado al otro hasta que el final creo que cerro los ojos de cansado.

Sentí que ya todo estaba aclarado con él pero parece que no entendió.

Ya que sin darnos cuenta volvió a salir con su skate.

Nos quedamos mucho rato esperandolo hasta que finalmente llegó. Ya era casi noche.

Se tocaba la boca y no quería mostrar. Y cuando lo hizo quedamos sorprendidos.

Debajo de sus labios había un piercing. Era pequeño y en punta.

Se me pasaron muchas cosas por la cabeza, desde volver a conversar con él hasta quedarme callado.

Pero esta vez no fui yo sino mi papá el que habló. Lo llevó a un lado y sólo vinos sus gestos.

Mi hermanito lo vio, afirmaba con la cabeza todo el tiempo y luego de un rato subió a su cuarto.

Mi padre, un poco confundido, se acercó hacia donde yo estaba moviendo la cabeza. Parece que no podía hacer más.

Reprenderlo ya no era prevenir. Sólo conversar y dar consejos es lo mejor a esta edad - me dijo.

Mi hermanito dio su palabra que ese era el único piercing que se hacía. "Era una promesa" dijo.

- A quien? - le pregunté.

Y mi padre sólo movio la cabeza y subió los hombros.

"Era sólo una promesa" dijo y cayó.

Nos miranos esperando que no sea asi siempre.

...Hay mi hermanito, cada vez más raro, cada vez más raro.

Monday, May 05, 2008

mi hermanito vino tarde a casa.

Mi hermanito no apareció ayer.

Todo el día estuvo lejos de casa y nos tuvo preocupados a todos.

Preguntamos en varios lados y nadie sabía de él. Hasta que ya pasada gran parte de la noche sonó el teléfono. Era él.

- ¿Donde estas? - le preguntamos.
- Cerca.
- Como que cerca, donde, no apareciste en todo el día.
- Sólo estoy cerca.

Recordé cuando tenía su edad, en los tiempos en que nada importaba ya que no se tenía muy claro la idea de peligro.

- Pero estamos preocupados por ti - le dije - tienes que venir pronto.
- Ya.
- Como que ya - ven de una vez.
- Ya.

Cuando estaba a punto de levantar la voz, mi hermanito colgó y vino media hora después.

Camino sin decir nada y nos dejó con las palabras en la boca.

Por hoy sólo me queda pensar...mañana le hablaré, pero estoy más que seguro, que se trae algo entre manos. Eso creo...y espero no sea nada malo.